Análisis de Red Pippy

Aprender a volar es el sueño (supongo) de todos los jóvenes pájaros del mundo. La sensación de libertad, el aire dándote en la cara, el mundo bajo tus pies… Tiene que ser algo increíble. Pippy, el protagonista de Red Pippy, el juego desarrollado por Magnific Studios que trataremos hoy, no es distinto al resto de pájaros, por lo que un día se despierta decidido a aprender a volar. Para ello, le pide ayuda a su maestro, un viejo búho que acepta ayudarle, pero solo si antes Pippy supera una serie de desafíos plataformeros que lo llevarán al límite. Volar no es solo batir tus alas. Es sentir el viento y confiar en ti mismo. Antes de dar el paso hay que asegurarse de que uno está preparado.

Super Bird Boy

Un juego desafiante…

Como tal, el juego es un plataformas 2D con una estructura muy parecida a la que nos podemos encontrar en otros como I Wanna Be The Guy o Super Meat Boy (con pinchos y sierras incluidos). Es decir, es un juego dividido en 60 pequeños niveles donde deberemos dar saltos precisos y esquivar enemigos con cuidado, ya que cualquier error nos devolverá de golpe al inicio del nivel o al checkpoint más cercano. Este tipo de juegos de plataformas, aunque satisfactorios, son conocidos por lo frustrantes que pueden llegar a ser. Red Pippy no alcanza esos niveles de frustración, pero sí que es exigente, incluso algo troll a veces, y moriremos mucho intentando completarlo. Aun así, es un juego con una curva de dificultad bastante bien medida y muy divertido en general.

…pero satisfactorio

Esto es en parte consecuencia de la buena cantidad de mecánicas que tiene. De base, Pippy podrá saltar y planear en el aire durante un rato, permitiéndonos sobrevolar abismos o colarnos entre pasillos de pinchos. Pero además, cada mundo nos presentará entornos y mecánicas propias, que si ciertamente no son muy originales dentro de lo que es el género, sí que aportan mucho a la hora de darle variedad y frescura al juego. Por ejemplo, en un mundo podremos usar cohetes para impulsarnos horizontalmente por los niveles. En otro, nos meteremos en una burbuja con la que deberemos esquivar pinchos y enemigos bajo el agua y así con otros tantos.

Además, al final de algunos niveles también nos enfrentaremos a jefes, aunque en este apartado las sensaciones no han sido tan buenas. En general, los jefes de Red Pippy son muy simples y monótonos. Todos tienen patrones de apenas dos o tres ataques y se derrotan de forma muy parecida: teniendo que pulsar un botón en el momento justo para que se active una trampa que les golpee. Por suerte, son muy pocos y bastante sencillos, así que apenas afectan a la experiencia global de juego. Sin embargo, eso no quita que a nivel de diseño se sientan un escalón o dos por debajo de lo que son los propios niveles.

Sorpresa visual y sobre todo sonora

Al margen de lo jugable, Red Pippy destaca también en lo visual y sonoro. En cuanto al arte el juego, es simple, como en casi todos sus aspectos, pero la forma en la que están diseñados los escenarios y sobre todo los personajes es muy carismática y agradable a la vista. Por otro lado, la banda sonora es sin duda de lo mejor del juego. No me esperaba para nada que fuera así, pero en general la música es muy buena y tiene algunos temas realmente pegadizos.

Conclusiones

Red Pippy es un juego muy divertido y sencillito, de apenas 2 horas de duración, que todo amante de los plataformas 2D disfrutará. Hereda la estructura y algunas ideas de juegos como I Wanna Be The Guy o Super Meat Boy, pero sin llegar a la dificultad demencial de estos. Su arte pixel art es muy mono y tiene una banda sonora muy buena. No es una obra maestra tampoco; al final es un juego bastante básico y que tiene algunos fallitos, sobre todo en lo referente a sus jefes, pero para pasar un rato agradable está muy bien.

70
LO MEJOR
  • Sus niveles están bien diseñados y son divertidos
  • Su banda sonora
  • Su dificultad está bien ajustada
LO PEOR
  • Es un plataformas 2D bastante básico
  • Sus jefes son bastante olvidables
  • A veces peca de falta de originalidad

Escrito por:

  • Fran

    ¡Hola! Me llamo Fran. En mi caso, he sido fan de Nintendo desde aquella vez que mi primo cometió el error garrafal de dejarme jugar a la versión de Game Boy Advance de Super Mario World. Desde entonces, los videojuegos se han convertido en mi hobby principal y en mi pasión. He jugado de todo, de todas las épocas, y siempre con un cariño muy especial por Nintendo. Sagas como The Legend of Zelda, Monster Hunter y, sobre todo, Mario son algunas de las muchas que siempre tendrán un hueco en mi corazón. Espero que disfrutes de este viaje junto a mí y mis compañeros 😀

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Un comentario

  1. Ayy ¡Qué gracioso!
    Me gustan los juegos de este estilo y no está mal de precio. Quizás lo pruebo 🥰