The Last Case of John Morley: Todo un homenaje a los point-and-click detectivescos

Un caso intrigante que te tiene enganchado a la pantalla, un ambiente inmersivo a la par que opresivo y unos puzles para avanzar en la trama que te harán sentir el más listo de la sala. Todo esto es lo que nos ofrece The Last Case of John Morley, el nuevo videojuego del estudio de Girona, Indigo Studios, y publicado por JanduSoft. Nos encontramos ante un título que nos devuelve a la época dorada de las aventuras gráficas point and click de temática detectivesca, ambientada en los años 40 del siglo XX. No faltarán la música jazz noir, las incursiones en edificios abandonados ni la búsqueda de ficheros polvorientos con las claves para descubrir la verdad.
En los pies de un famoso detective
La acción nos sitúa en la piel de un detective privado, que despierta en un hospital, en Gran Bretaña. Estamos a punto de recibir el alta tras pasar casi cuatro meses ingresados por las heridas que hemos sufrido resolviendo nuestro último caso. Nuestra situación económica es paupérrima y nuestra querida secretaria, Penny, ha dejado de trabajar para nosotros al no poderle pagar el sueldo durante nuestra baja. Lo último que sabremos de ella es una nota en la mesita de noche en la que nos informa de que mañana vendrá a nuestra oficina una potencial nueva clienta. Así que, recién salidos del hospital y sin un duro en nuestra cuenta corriente, pondremos rumbo a nuestro lugar de trabajo para ver qué es lo que nos tiene que pedir.

La mujer que nos buscaba es ni más ni menos que Lady Margaret Fordside, una aristócrata de una importante familia salpicada por la tragedia años atrás. Sin reparar en gastos, nos encargará resolver el misterio del asesinato de su hija Elodie hace 20 años en su propia casa, la mansión Bloomsbury. Alguien se coló en la propiedad y asesinó a sangre fría a la joven Elodie, para salir huyendo. Aparentemente, el caso se declaró resuelto cuando culparon de los hechos a un par de ladrones violentos uno o dos días después de los hechos. Para Lady Margaret, aquellas dos personas no tenían nada que ver con lo que le sucedió a su hija y se ha decidido a pedirnos ayuda con tal de poner punto y final a su congoja y hacer que imponga la justicia que tanto tardó en llegar.
A lo largo de la aventura accederemos al lugar de los hechos y a otras localizaciones relacionadas con los implicados. Desentrañaremos poco a poco información acerca de la familia, de la propia Elody y de un potencial sospechoso. Y hasta aquí puedo leer porque sería injusto fastidiaros tan interesante historia.

Jugabilidad
El videojuego que tenemos entre manos no innova en lo que sustenta una aventura gráfica point and click de toda la vida. Usaremos los joysticks para desplazarnos por el mapa, en una perspectiva en primera persona, y controlaremos la cámara. Con la Y interactuaremos con los elementos del mapa que recorremos. Con la X podremos darnos luz sacando una lámpara de aceite al más puro estilo Amnesia, aquel juego que tanta sensación causó durante la primera mitad de la década de 2010. En más de una ocasión deberemos prestar atención a nuestro entorno y a la información que se nos revela en el escenario y en los documentos olvidados del lugar para continuar adelante o acceder a las claves que nos separan de nuestro siguiente indicio. El modo en que estos están integrados y la intriga que la propia historia nos genera se siente orgánico y nos otorgará una sensación de satisfacción propia del mismo Sherlock Holmes.

Gráficos y rendimiento
La versión que hemos probado de The Last Case of John Morley ha sido la de Nintendo Switch. Esta ha tenido que renunciar a gran parte del potencial gráfico que podemos ver en otras versiones del mismo. Con todo y con eso, la realidad es que nos hemos sentido tan dentro de los escenarios y tan acongojados en ciertos momentos que nos sentimos muy satisfechos con la experiencia vivida.
En cuanto al rendimiento, no hemos detectado bajadas de cuadros en ningún momento, manteniéndose estable a unos 30 fotogramas por segundo. Sí que tenemos que decir que hemos vivido un par de ocasiones en los que alguna textura ha tardado más de la cuenta en cargar o hemos presenciado algún que otro bug visual (en las escaleras de la mansión, por ejemplo). Por otro lado, no queremos dejar de lado el hecho de que en hasta 3 ocasiones el juego se nos ha cerrado al acabar una escena de recreación de sucesos, cosa que nos ha sacado de la inmersión.

Síntesis
Nos encontramos ante una aventura gráfica que cumple gratamente con lo que promete. Si bien su duración es breve, entre unas dos y tres horas, la experiencia es muy recomendable. Podemos tomarlo como formar parte de una película de intriga en la que somos nosotros quienes resolvemos lo sucedido. El apartado de sonido es espectacular, no sólo la anteriormente mencionada música de jazz noir, sino también el audio inmersivo que hará que recorrer según qué secciones se nos haga psicológicamente difícil ante la dicotomía entre hacer frente a la curiosidad y el miedo a que alguien pueda interponerse en nuestro camino.
- Un caso realmente bien presentado y construido cuyos interrogantes van despejándose poco a poco.
- El apartado de sonido y la ambientación, que harán que queramos ponernos un sombrero y una gabardina
- La duración. Su reducida duración nos expone a una historia que nos puede cautivar una tarde libre que tengamos para aprovecharla al máximo. “Si lo bueno es breve; dos veces bueno”
- Los crasheos que hemos sufrido nos han sacado de la imersión, haciendo incluso que tengamos que repetir algún segmento ya que dependíamos del guardado automático
- El uso de inteligencia artificial generativa para algunos cuadros y carteles dentro de los escenarios nos ha sacado un poco fuera. Primero por cuestiones éticas y, segundo, porque no acababan de encajar dentro del escenario mayor que se había desarrollado
