Presentación de Call of the Elder Gods

El estudio español Out of the Blue vuelve a su universo narrativo con Call of the Elder Gods, una secuela directa de Call of the Sea que apuesta por expandir su identidad sin perder aquello que la hizo especial: una historia que permanece en la mente del jugador mucho después de terminarla.
El título representa el tercer proyecto del estudio, que mantiene una filosofía clara: crear juegos que prioricen la narrativa y la reflexión por encima de todo.
Una secuela que cambia de escala
Si Call of the Sea proponía una experiencia íntima en una isla misteriosa, esta nueva entrega amplía horizontes. Call of the Elder Gods adopta un enfoque más aventurero, con un espíritu cercano al de Indiana Jones, llevando al jugador a recorrer localizaciones por Estados Unidos y Europa.

La historia sigue a Harry y Evie, dos protagonistas con personalidades y habilidades complementarias. Él, más serio y explorador; ella, con una mentalidad ingenieril y mecánica. Esta dualidad no solo afecta a la narrativa, sino también al diseño de los puzles y a la interacción entre personajes.
Lovecraft desde otra perspectiva
Uno de los grandes retos del equipo fue construir una historia lovecraftiana sin caer en los clichés habituales: tentáculos, tonos verdes y oscuridad constante. En su lugar, el juego se inspira en relatos como La sombra sobre Innsmouth para crear una atmósfera inquietante, pero más luminosa y aventurera.
Además, regresa Nora, protagonista del primer juego, esta vez como narradora. Su papel añade contexto, humor y una capa adicional de interpretación, incluso llegando a “traducir” a las criaturas alienígenas como si se tratara de un documental.
Un detalle interesante es que, al inicio, el jugador puede elegir el final del juego anterior, permitiendo personalizar la experiencia y adaptar la narrativa a su propia versión de la historia.
Puzles más refinados y accesibles
El diseño de puzles ha evolucionado notablemente respecto a la primera entrega. Ahora, el juego aprovecha a sus dos protagonistas para dividir tareas: mientras uno interactúa con mecanismos, el otro recopila pistas.

Para garantizar autenticidad, el equipo investigó sistemas reales como la máquina Enigma, simplificando su funcionamiento sin perder su esencia. Además, el juego incluye puzles musicales, una de las pasiones del estudio.
Tras múltiples sesiones de playtesting, se ajustó la progresión y dificultad, reorganizando el orden de los desafíos para mejorar la experiencia del jugador.
También se han incluido dos modos de dificultad:
- Normal, más accesible y guiado.
- Difícil, pensado para los amantes de los puzles, donde se elimina el diario de pistas y se fomenta el uso de anotaciones propias.
En línea con los hábitos actuales, el juego incorpora una guía opcional integrada en el menú de pausa, diseñada para evitar que los jugadores abandonen la experiencia en favor de soluciones externas (lo que viene siendo buscar tutoriales o guías).
Una banda sonora que lo une todo
La música juega un papel fundamental en la ambientación. En escenarios a menudo minimalistas, es la banda sonora la que aporta emoción y contexto.
Cada personaje cuenta con su propio tema musical, que se entrelaza a lo largo del juego. También destacan composiciones asociadas a los cultistas, donde incluso participa vocalmente el compositor Eduardo.
El estilo bebe de influencias clásicas, evocando a figuras como John Williams, y alejándose deliberadamente de enfoques más contemporáneos como el de Hans Zimmer.
Con más de una hora de música, la banda sonora se convierte en un elemento clave para reforzar la identidad del juego.
Una experiencia pensada para quedarse contigo
Call of the Elder Gods no solo busca entretener, sino dejar huella. Con una narrativa cuidada, personajes bien construidos y un enfoque diferente del universo lovecraftiano, el nuevo título de Out of the Blue demuestra que aún hay formas originales de reinterpretar los mitos clásicos.
Una aventura que cambia la oscuridad por la exploración, sin renunciar al misterio.

