Análisis de Dark Quest 4

«Prepare to die” (prepárate para morir). Con estas palabras tan contundentes darán comienzo nuestras misiones de Dark Quest 4, la cuarta entrega de la saga RPG desarrollada por Brain Seal Entertainment, nacida en el año 2013 como un intento de adaptación al videojuego del famoso juego de rol de mesa HeroQuest. Esta saga, al igual que el juego original en el que se basa, consiste en manejar a un grupo de héroes por una serie de mazmorras laberínticas donde deberemos acabar con oleadas de enemigos a la par que sorteamos trampas y buscamos cofres con oro. Son juegos muy estratégicos y donde deberemos medir cuidadosamente cada paso, ya que de no hacerlo, podría ser el último.

Regreso a la mazmorra

En el caso concreto de Dark Quest 4, esta fórmula se mantiene intacta. Gulak, un monstruoso comandante, y su ejército están causando estragos en el reino. Ante esta situación, un grupo de héroes se adentrará en la mazmorra donde este habita y avanzarán cumpliendo una serie de misiones hasta dar con él y acabar con su amenaza.

Los personajes

En cada misión nosotros deberemos seleccionar a un grupo de tres personajes de entre los más de diez que podemos desbloquear y gestionarlos de forma estratégica en escenarios divididos por casillas para superar los peligros que nos iremos encontrando a lo largo de la mazmorra.

El catálogo de personajes no dista mucho de los típicos arquetipos de cualquier juego de rol de mesa clásico. Disponemos de algunos especializados en el combate cuerpo a cuerpo, como un caballero o un bárbaro; otros centrados en el combate a larga distancia, como un mago o un arquero, u otros más centrados en la defensa, como enanos o curanderos. Si queremos salir con vida de las misiones que Dark Quest 4 nos propone, es muy importante tener en cuenta las fortalezas y debilidades tanto de los miembros de nuestro grupo como de nuestros enemigos (las cuales podremos consultar en cualquier momento) y formar estrategias en base a ello. Por ejemplo, puede que en un momento dado no nos quede otra que atravesar una trampa, por lo que nos interesará hacer que el personaje que la active sea el que, según sus estadísticas, tenga más probabilidades de esquivarla.

Importante tener buena estrategia… a ratos

Este tipo de decisiones son un continuo en el juego y, en mi opinión, le dan un toque muy interesante de estrategia y tensión al conjunto. Cada esquina puede ocultar un peligro mortal y los enemigos hacen un daño absurdo, por lo que es muy recomendable estar siempre atento y preparado para una emboscada o cualquier situación que pueda darle la vuelta a la partida. Y es que, al igual que el juego de mesa, el azar está todo el rato presente en forma de probabilidades de acierto, eventos o de activación de habilidades.

Este factor aleatorio, aunque como digo, genera cierto punto de tensión y nos obliga a adaptarnos, no considero que termine de funcionar. El juego abusa mucho de él, quizá demasiado, y hace que a veces ganemos un combate por pura suerte o que perdamos pese a haberlo hecho todo bien. Además, si le juntamos un ángulo de cámara y un arte que no nos permite ver con claridad el escenario, hace que la experiencia se vuelva muy frustrante a ratos. Eso sí, si nos vemos desbordados, existe un selector de dificultad al inicio de cada misión que nos permite modificar aspectos como la vida máxima o el daño de los enemigos.

Además, el juego cuenta con un modo multijugador local, donde cada uno de los tres jugadores implicados maneja a uno de los personajes, simulando mejor la experiencia de un juego de rol de mesa y haciendo la aventura mucho más divertida.

Momentos de paz

Al margen de si fracasamos o no, al acabar una misión siempre volveremos al campamento base. Aquí podremos seleccionar la siguiente misión y al grupo que se encargará de afrontarla. También podremos comprar equipo, consumibles y habilidades para nuestros personajes con el oro que hayamos conseguido.

En general, la progresión de Dark Quest 4 es muy satisfactoria y siempre tendremos ganas de volver al campamento para ver qué habilidades nuevas podemos desbloquear. Hay algunas realmente poderosas o que incluso crean sinergias entre personajes. Eso sí, tampoco podemos abusar. Si hemos usado a un personaje en varias misiones seguidas o si ha muerto en alguna de ellas, reaparecerá en el campamento cansado o lesionado respectivamente, haciendo que si lo volvemos a elegir comience con una penalización en su salud máxima que no querréis afrontar. Lo contrario pasa con personajes que no hayamos usado en un tiempo, que estarán más descansados y a cambio recibirán un potenciador de vida.

El juego, en definitiva, nos anima a variar todo el rato de personajes, lo cual es una idea muy buena y que le da bastante variedad al gameplay, pero que en ocasiones también se vuelve una molestia, ya que, como he dicho antes, cada personaje está especializado para tareas concretas. Si nos vemos forzados a cambiar un personaje que necesitamos para la siguiente misión, solo nos van a quedar dos opciones: o intentamos completarla con un grupo subóptimo, que lo más probable es que muera en el intento, o repetimos una ya completada para aprovechar y conseguir oro (algo que nos veremos forzados a hacer más de una vez) mientras que dicho personaje se recupera en el campamento, parando en seco la fluidez del juego.

El monstruo fuera de la pantalla

Por último, me gustaría comentar ciertos aspectos acerca de la versión de Nintendo Switch. Nosotros hemos jugado a en dicha versión del juego en Nintendo Switch 2 y, aunque se puede completar de principio a fin sin problema, hay ciertos aspectos que no puedo pasar por alto. Para empezar, el control en consola no es el mejor. Se nota que el juego está hecho para jugarse con ratón, por lo que moverse por la mazmorra utilizando un mando se siente realmente incómodo y lento, sobre todo teniendo en cuenta que los personajes se mueven por casillas. Una versión nativa de Nintendo Switch 2 con compatibilidad con el modo ratón creemos que le podría sentar de lujo.

Sin embargo, el movimiento no es el problema más grave que hemos encontrado en Dark Quest 4. En concreto me gustaría remarcar que el juego sufre muy habitualmente de crasheos (bloqueos que hacen que el juego se cierre de forma inesperada). La mayoría de ellos suceden en pantallas de carga al volver al campamento, pero también pueden ocurrir al usar ciertos objetos, como pociones o habilidades, lo cual, si tenemos mala suerte, eliminará el progreso de la misión que estemos completando en ese momento. Por nuestra parte no hemos visto más bugs que este, pero sí que ha sido un aspecto que por desgracia ha sido bastante relevante en nuestra partida.

Conclusiones

Dark Quest 4 es un juego con luces y sombras. La base jugable es muy entretenida, su sistema de mejora de personajes es muy satisfactorio, permitiéndonos crear combinaciones bastante poderosas y divertidas de usar, su atmósfera y su dificultad nos hacen realmente sentir que estamos explorando la guarida de un monstruo aterrador y su multijugador encaja a la perfección con la propuesta de simular un juego de rol de mesa. Sin embargo, hay ciertos aspectos como el abuso de azar, su aspecto visual, lo incómodo de sus controles y, sobre todo, sus fallos técnicos en forma de crasheos constantes que diluyen mucho la experiencia. Es un juego disfrutable, pero que en el estado en el que se encuentra, al menos en su versión de Nintendo Switch, se me hace difícil de recomendar.

65
LO MEJOR
  • Progresión divertida y satisfactoria
  • Su gameplay estratégico
  • La sensación de peligro constante
LO PEOR
  • Crasheos muy habituales y controles toscos en su versión de Nintendo Switch
  • Abuso del azar y situaciones injustas
  • Su apartado artístico y visual que dificultan ver con claridad

Escrito por:

  • Fran

    ¡Hola! Me llamo Fran. En mi caso, he sido fan de Nintendo desde aquella vez que mi primo cometió el error garrafal de dejarme jugar a la versión de Game Boy Advance de Super Mario World. Desde entonces, los videojuegos se han convertido en mi hobby principal y en mi pasión. He jugado de todo, de todas las épocas, y siempre con un cariño muy especial por Nintendo. Sagas como The Legend of Zelda, Monster Hunter y, sobre todo, Mario son algunas de las muchas que siempre tendrán un hueco en mi corazón. Espero que disfrutes de este viaje junto a mí y mis compañeros 😀

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Un comentario

  1. Lo jugué un ratito y la verdad es que me dejó buen sabor de boca. El mapa se me hizo un pelín confuso al principio con el tema puertas y columnas, pero conforme fui jugando más se me hizo más sencillo.