Análisis de Meteorfall: Krumit’s Tale

El equipo indie de Slothwerks lo ha conseguido: ha creado un juego de cartas con estilo rogue-like que, además, captura toda la esencia de la popular serie de Cartoon Network, Hora de Aventuras. No, el juego no tiene una relación directa con la historia o los personajes de la serie, pero su estética y ambientación transmiten al instante el alma de la misma.
La magia de la simplicidad
El concepto del juego es simple, pero, a veces, la magia reside en la simplicidad, y Meteorfall: Krumit’s Tale lo logra con creces. Durante la partida, Krumit, un elfo grande y verde, nos presenta una cuadrícula de 3×3 donde se desarrolla toda la aventura. En cada casilla encontramos un elemento diferente con el que podemos interactuar para eliminarlo de la cuadrícula, lo que hace que las demás piezas desciendan.
Combates estratégicos y decisiones cruciales
Centrémonos en uno de los elementos más importantes: los enemigos. Al seleccionar una de estas casillas, entramos en una batalla por turnos. Estas no son muy extensas, ya que, como hemos mencionado, la base del juego es bastante simple y las opciones son limitadas. Nuestra misión consiste en decidir si priorizamos atacar o defendernos, siendo esto último crucial, ya que nuestra vida es muy limitada y cualquier descuido puede acabar con nosotros.

Gestión de recursos y economía del riesgo
Para los ataques, contamos con distintas armas y habilidades especiales, ambas disponibles en las casillas mencionadas. Sin embargo, solo podemos adquirirlas si tenemos suficientes monedas, que obtenemos al vencer en las batallas. Otra forma de conseguir monedas es descartar un objeto de su casilla (por ejemplo, un arma) a cambio de dinero, como si lo vendiéramos. Por ello, es fundamental ser ahorradores y gestionar bien nuestros recursos. Los enemigos son muy variados y, como en la mayoría de los juegos de este tipo, debemos conocer sus habilidades y puntos débiles para tener éxito.
Más allá del combate: cofres, recompensas y progresión
No todas las casillas contienen enemigos o armas para comprar. También hay pequeñas ayudas, como cofres que nos otorgan beneficios sin gastar monedas o tubos de salud para aumentar nuestra vida actual. Además, al completar cada mazmorra (es decir, la cuadrícula), se nos ofrecen distintas recompensas que podemos usar en las siguientes partidas. Para prepararnos, el juego nos informa sobre la clase de enemigos a los que nos enfrentaremos en la próxima mazmorra.

Un desafío constante, incluso en el modo fácil
En términos de dificultad, Meteorfall: Krumit’s Tale es bastante desafiante. Durante el juego, contamos con solo 10 puntos de vida, y, si el enemigo nos derrota en cualquier momento, debemos empezar desde el principio. Eso sí, cada nueva partida nos lleva a una zona distinta, lo que hace que la experiencia sea menos repetitiva. Aunque existen niveles de dificultad, incluso el modo más fácil puede suponer un reto para los jugadores menos experimentados.
Una experiencia perfecta para Nintendo Switch
Cabe destacar lo bien que le sienta a este juego su lanzamiento en Nintendo Switch, ya que está claramente diseñado para partidas cortas, al estilo de los juegos móviles. Jugar en modo portátil con la pantalla táctil resulta mucho más cómodo y natural que en modo sobremesa.

Conclusión: un reto tan bello como implacable
En conclusión, Meteorfall: Krumit’s Tale nos sorprende por su estética única y por la originalidad de su propuesta. Sin embargo, no podemos ignorar su elevada dificultad, que puede hacer que el juego se sienta repetitivo y artificialmente alargado.
- La inspiración en Hora de Aventuras.
- La jugabilidad en modo portátil de Nintendo Switch.
- La original idea de combinar un juego de cartas con mecánicas rogue-like.
- Dificultad demasiado elevada.
- La jugabilidad y las opciones pueden sentirse excesivamente simples.
- La alta dificultad puede hacer que jugar varias veces el mismo nivel resulte repetitivo.

Hacia tiempo que no encontraba un analisis que me hiciera interesar mas en un juego. El juego tiene una pintaza increible.
Gracias, Juanjo! Se agradece un montón.
Barbárico análisis! Gran trabajo por parte de Alba!
Gracias, Asier! Grande!
Mi juego favorito.
Hola Alba!
Un título curioso de entrada. Personalmente me echa algo para atrás la dificultad que comentas, y el hecho de que sea todo de cartas (aunque esto último, creo, se debe más a la falta de experiencia en estos juegos).
Que cuente con un arte que recuerda tanto a la obra de Pendleton Ward es, sin duda alguna, un punto muy positivo. Ciertamente, tiene todas las vibras de ser un juego al que le sienta de maravilla el carácter híbrido de Switch.
Un gran título!
Gracias por tu análisis.
Un saludo!
Muchas gracias! Es muy desafiante el juego pero está hecho a propósito como he comentado para que sea más largo y enganche, es verdad también que si no eres fan del género quizás se te hace cuesta arriba.
Gracias por toda la información facilitada ^^