Análisis de Bubble Ghost Remake

La generación de Game Boy fue, sin duda, una de las más relevantes de la historia. Los datos hablan de un catálogo de más de mil juegos, donde podemos encontrar obras maestras como Super Mario Land 1 y 2 o The Legend of Zelda: Link’s Awakening. Además, muchas sagas que, a día de hoy, son parte fundamental de la industria del videojuego e incluso del entretenimiento en general, como lo son Kirby o Pokémon, dieron sus primeros pasos en la portátil de Nintendo. Destacar en un entorno así era una tarea muy complicada, por no decir casi imposible. Por desgracia, muchas joyas quedaron ocultas a la espera de que alguien las rescatara. Un ejemplo de esto es Bubble Ghost, el port para Game Boy de un pequeño juego de Atari ST nacido en 1987 de la mano de Christophe Andréani.
¿De qué va Bubble Ghost?
Aquí tomábamos el papel de un fantasma, el cual debía recorrer una mansión encantada mientras, a base de soplidos, empujaba una burbuja entre trampas mortales y obstáculos. Nuestro objetivo era recorrer de seguido cada una de las 35 salas de la mansión sin que la burbuja explotara. De hacerlo cinco veces, el juego comenzaría de nuevo.
El Bubble Ghost original es conocido a día de hoy por ser un juego muy exigente, incluso para los estándares de la época. La burbuja era muy frágil, explotando al mínimo roce. Además, muchas veces su inercia nos podía jugar malas pasadas, haciendo que un soplido ligeramente más largo de la cuenta nos llevase de golpe al inicio. Aun así, pese a lo frustrante que pudiese ser, el juego también era muy adictivo, con partidas ágiles, un aspecto gráfico agradable (al menos en su versión de Game Boy) y una banda sonora muy carismática.
Con el tiempo, al igual que muchos otros, y pese a haber tenido algún que otro port más en varios ordenadores personales de la época, el juego pasó al olvido. O al menos así fue hasta que, pasados casi 40 años desde la salida del original, el estudio español Nakama Game Studio, en colaboración con Christophe Andréani, decidió traer de vuelta, de forma actualizada y muy ampliada, este clásico de culto con Bubble Ghost Remake.

Una secuela vestida de remake
La primera vez que entramos a Bubble Ghost Remake nos damos cuenta de algo bastante peculiar. Aunque su base jugable sigue siendo la misma, el juego es totalmente distinto al original, y no solo en sus gráficos. De hecho, no se trata de un remake, sino de una secuela o, mejor dicho, una reimaginación del original.
En cuanto a estructura, Bubble Ghost Remake deja de lado la parte más arcade de su predecesor y se centra en una aventura con una filosofía que recuerda más a juegos de plataformas modernos. Un ejemplo de esto es Celeste, donde lo importante no es llegar lo más lejos posible y aumentar nuestra puntuación, sino ir superando niveles independientes mientras vemos una historia y exploramos. Si morimos —algo que pasará con frecuencia—, en vez de empezar el juego de nuevo, simplemente aparecemos en el inicio del nivel o en el último checkpoint.
Todos los niveles se agrupan en bloques o mundos que representan las distintas estancias del castillo. Cada una de ellas posee mecánicas propias y situaciones muy variadas. En el jardín, por ejemplo, deberemos tener cuidado con las plantas carnívoras (o burbujívoras), con los túneles de viento y con los insectos. Mientras, en el hotel, deberemos infiltrarnos por recovecos e ir, poco a poco, activando la electricidad para alumbrar caminos oscuros.

Una dificultad fiel a la original
A pesar de este cambio estructural, una de las cosas que el remake ha mantenido intacta de la obra original es su dificultad. La burbuja seguirá explotando con la misma facilidad que antes y los niveles secretos que hay suponen un reto que llevarán al límite nuestra cordura.
Es un juego difícil, incluso frustrante e injusto en ocasiones. Por suerte, los desarrolladores de Nakama Game Studio han sido previsores y nos dan la opción de cambiar la dificultad de la partida en cualquier momento. Al principio, la diferencia entre una dificultad u otra no es demasiado apreciable, ya que la burbuja explotará casi siempre de un golpe independientemente de la que elijamos. Sin embargo, sí afectará a aspectos de diseño, como a la cantidad de obstáculos presentes en los niveles, a la distancia de la que podremos alejarnos de la burbuja, al número de checkpoints, a la vida de los jefes finales —de los cuales, por cierto, hay unos cuantos y están muy bien en general—, a la posibilidad de usar o no un modo de control asistido o a poder ajustar más o menos la cantidad de golpes contra las paredes que la burbuja podrá soportar.
La dificultad de Bubble Ghost Remake es un punto clave de la experiencia y, aunque pueda echar para atrás a algunos, estoy seguro de que encantará a otros. El juego, como sucede con el ya mencionado Celeste u otros ejemplos como Jump King, existe en ese punto mágico de frustración y diversión en el que siempre tendremos ganas de intentarlo una vez más.
La historia tras las paredes del castillo
Otra de las cosas que añade Bubble Ghost Remake con respecto a su predecesor es una historia. Heinrich von Schinker es un científico que se hizo famoso por sus variados y peculiares inventos. Un día, Heinrich conoció a Sofía, una joven pianista y aficionada al arte en general, de la que se enamoró perdidamente. Con el tiempo, ambos se mudaron a un gran castillo donde, junto a sus amigos animales, vivieron felices. Pero un día, una carta llega a casa. El país está en guerra y Heinrich ha sido llamado a participar. La despedida es triste, pero no hay otra opción. Allí, en el campo de batalla, entre bombardeos y caos, Heinrich acaba falleciendo. Ante esta situación, su fantasma decide regresar a casa para, aunque sea por última vez, volver a ver a su mujer. Allí se da cuenta de que esta ha desaparecido, que sus amigos se han vuelto locos y que la única compañía que tiene es la de una burbuja a la que, no sabe por qué, está atado.
Es una trama sencilla que no pretende cambiarle la vida a nadie, pero también es sorprendentemente trágica e interesante. Poco a poco, conforme vayamos viendo las cinemáticas y leyendo las descripciones de los objetos coleccionables que hay escondidos, descubriremos qué ha ocurrido durante el tiempo en el que Heinrich ha estado fuera, cómo era su vida y, en general, la verdad que lo envuelve todo. Sin duda, es uno de los puntos fuertes del juego, ya que nos animará bastante a seguir avanzando y a explorar a fondo los niveles.

Un par de modos con extra de nostalgia
Por último, el remake también incluye un par de modos extra al margen de la historia principal. El primero es un modo speedrun. Aquí podremos competir contra otros jugadores por acabar cada uno de los niveles en el menor tiempo y con el menor número de muertes posible. Una vez superada la fase, nuestro tiempo y marcador de muertes se almacenará en una clasificación global con la que compararnos con el resto de personas. Es un modo sencillo, ya que no añade nada especialmente nuevo, pero sí muy entretenido y que creo que le sienta como un guante a la propuesta desafiante y precisa del juego.
Por otro lado, el segundo modo extra que nos ofrece Bubble Ghost Remake no es otra cosa que… ¡Sorpresa! El remake del Bubble Ghost original. Ahora sí podremos jugar a una versión actualizada del Bubble Ghost de siempre, con gráficos renovados. Aquí, como ya he comentado al principio, el objetivo no es tanto superar los niveles de forma individual, sino conseguir la máxima puntuación posible. Si morimos cinco veces, el juego comenzará de nuevo. Es un detalle genial y un homenaje muy bonito que, sin duda, añade mucho al conjunto. Ojalá este tipo de prácticas fuesen más comunes en la industria.

Conclusión
Tras casi 40 años de espera, Bubble Ghost Remake trae de vuelta a una joya oculta de Atari ST y Game Boy de la mejor forma posible. La aventura principal, que funciona a modo de reimaginación, es exigente, incluso frustrante en ocasiones, pero, a la vez, muy adictiva. El diseño de los niveles es muy variado, con una gran cantidad de situaciones, puzles y secretos a descubrir. Su historia, aunque sencilla, es emotiva e interesante. Además, sus opciones de accesibilidad y sus modos extra, que incluyen incluso una versión actualizada del juego original, hacen que el conjunto se sienta no solo como un remake, sino como un homenaje a la obra que lo inspiró. Si os gustan los juegos desafiantes con alma clásica, sin duda, este os encantará.
- Su propuesta jugable, muy original y adictiva
- Su diseño de niveles elaborado y lleno de secretos
- Homenaje genial al juego original
- Sobre todo en las dificultades más altas, el juego puede llegar a ser muy frustrante
- ○ Su duración es algo escasa, de entre 2 y 6 horas de duración en base a la habilidad del jugador
