Análisis de Fast & Furious: Arcade Edition

De vuelta al volante

Vuelve Fast & Furious a los videojuegos con este título puramente arcade, con mucho caos y mucha rapidez. ¿Tienes curiosidad por este juego? ¡Pues baja y prepárate para ir a todo gas!

Bienvenido a la Familia

Por si no conoces la franquicia Fast & Furious, se trata de una saga de películas centrada en coches potentes, acción exagerada, persecuciones imposibles y una obsesión absoluta por la palabra familia. Desde carreras callejeras hasta atracos ridículos y coches saltando de rascacielos y este juego intenta capturar esa esencia explosiva.

Fast & Furious: Arcade Edition llega ahora a Nintendo Switch tras debutar en recreativas, y la experiencia es prácticamente igual a la de un arcade de salón.

Arrancando Motores

Comenzamos con la elección de mapa antes que coche, y tendremos 6 mapas para elegir, con una etiqueta de nivel de dificultad. Esto nos da un poco igual, porque según acabemos una carrera saltaremos al siguiente

Después elegimos entre 8 coches, cada uno con sus propias características y varias referencias a las películas. Hay una selección muy limitada de colores.

El objetivo del juego es simple pero sorprendentemente tedioso para ser un arcade: hay que quedar primero en todas las misiones (una por mapa). Si no, tendrás que salir y volver a intentarlo o repetir mapas hasta volver al que fallaste.

Si ganas todos los mapas con un coche desbloquearás su versión Furious, que tiene ventajas adicionales. Para conseguir todas las versiones Furious, toca ganar con todos los coches en todos los mapas.

Además, si quedas primero en todos los mapas se desbloquea el modo Extremo, donde todos los rivales usan versiones Furious… menos tú si no la has desbloqueado previamente. No puedes jugar en Extremo desde el inicio aunque ya hayas jugado antes. Un poco absurdo.

Acelerando Sin Mirar Atrás

Las carreras son muy escénicas, rápidas y arcade, exagerando físicas para dar volteretas y saltos imposibles de montaña a edificio. No hay configuración de dificultad y siempre arrancas último. Toca sudar.

Puedes usar hasta 3 turbos (o 10 si tienes versión Furious), pero ojo, que la CPU también. Más te vale tener una estrategia, porque si los usas cuando no debes, ¡te va a ser muy difícil ganar!

Hay atajos, pero muchos no son realmente más rápidos, porque te mantienen detrás del mismo rival. También hay pick-ups como Turbos y Onda Sísmica, que destruye coches rivales… aunque reaparecen en unos segundos.

La jugabilidad es divertida, pero la sensibilidad del stick es muy alta. Moverlo un poco ya cuenta como giro máximo, rompiendo la fluidez y haciendo la conducción más difícil. Aunque puedes bajar la sensibilidad, incluso al mínimo hay que mover el joystick por milímetros. Aunque también hay modo giroscopio, tiene exactamente el mismo problema.

Apartado audiovisual

Visualmente es muy bueno: efectos, iluminación y detalles que dan muy buena sensación. Algunos elementos de escenarios tienen texturas pobres, pero nada dramático. La música no es memorable, pero acompaña bien.

Conclusión

Es un juego con un apartado visual atractivo y bases jugables interesantes, pero su enfoque tan arcade le resta muchos puntos. Es bastante difícil ganar carreras, el equilibrio entre vehículos es pobre y el contenido es escaso: pocos desbloqueables, pocos coches y pocos mapas. La pantalla partida salva un poco la situación para jugar con un amigo y pasar el rato, pero sinceramente… mejor esperar a rebajas para no sentir que te falta gasolina.

62
LO MEJOR
  • Visualmente atractivo
  • Carreras entretenidas
  • Referencias a la saga
LO PEOR
  • Contenido muy escaso
  • Incómodamente desafiante
  • Muy malos controles de giro

Escrito por:

  • Aarón

    ¡Hola! Me gustan los videojuegos y escribo sobre ellos en New Nintendo Acción. También me gustan tanto que hago el mío propio.

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Un comentario

  1. No tiene mala pinta, aunque si se nota un poco verdecillo