Análisis de Folly of the Wizards: Un roguelike con un humor caótico

El más puro estilo roguelike llega a nosotros gracias a UpFox Labs con Folly of the Wizards, el primer videojuego de este estudio. Si eres fan de este clásico género, te interesará seguir leyendo.
El humor como ingrediente principal
La historia es sencilla: antaño, los demonios asolaron las tierras hasta que los magos consiguieron desterrarlos. Ahora, cientos de años después, los demonios han regresado… pero los magos ya no están en condiciones de luchar, así que serán sus aprendices quienes deban enfrentarse a ellos.
¿Y qué tienen de especial estos aprendices de mago? Pues… que son inútiles. Sí, como bien habéis leído, Folly of the Wizards cuenta con un tono humorístico en el que jugaremos con personajes algo torpes.

La muerte como lección
Si conocéis bien el género roguelike, sabréis que consiste en runs autoconclusivas con en las que recorreremos las diferentes salas de una mazmorra, generadas aleatoriamente, y en las que si morimos deberemos empezar desde cero. A lo largo del camino podremos toparnos con salas de enemigos, a los cuales mataremos para poder elegir la siguiente puerta que nos llevará a más salas con enemigos, NPCs, objetos y mucho más, con la seguridad de que ninguna partida será igual a la anterior. En este indie contaremos con hasta nueve biomas diferentes, y cada mazmorra se adaptará a estos. El objetivo principal es llegar hasta el final y derrotar al jefe final de ese bioma, pasando al siguiente.

No hay que confundir Folly of the Wizards con un roguelite, en los que conservas algunas mejoras y hay progresión entre runs. Aquí no hay progresión, y somos nosotros los que tenemos que mejorar nuestra habilidad, lo cual le da cierto toque de dificultad, sobre todo al inicio. Aquí, la muerte es permanente de verdad.

Controles mejorables
En cuanto a los controles, no son muy complejos, pero sí algo toscos, sobre todo al inicio. No se pueden personalizar, y eso puede incomodar hasta que uno se acostumbra: joystick izquierdo para moverse, L para saltar, ZL para hacer dash, joystick derecho para apuntar y ZR para disparar.
Al inicio de cada run nuestro protagonista lanzará proyectiles más bien débiles y lentos. Sin embargo, a medida que progresemos, encontraremos pergaminos elementales, tomos de habilidades, reliquias y otros objetos que potenciarán nuestros ataques. Además, el tono humorístico también afecta a estos ataques, pues algunas reliquias podrán hacer que nuestros hechizos sean cosas como… ¿bolas de helado?

Un juego no para todo el mundo
A pesar de todo esto, el combate no se siente tan atractivo como pueda parecer en un principio. Como mencionaba, los hechizos son débiles, lentos y pequeños y muchos enemigos se mueven de manera muy impredecible y repentinamente rápida, lo que causa que sean difíciles de esquivar y resultando en recibir daño de manera ciertamente injusta. Además, a pesar de ser un juego procedural en el que las salas se generan de manera aleatoria, estas suelen ser bastante repetitivas y no cambian demasiado las unas a las otras.
Una idea brillante… pero poco explotada
Otra mecánica del juego es la de la afinidad. Cuando nos encontramos con NPCs podremos hablar con ellos y nos darán a elegir entre dos respuestas: una que aumentará nuestra afinidad con ellos y otra que la disminuirá. Esta afinidad influirá en los objetos que encontremos, así como en la evolución de la partida. Esto sonaría muy divertido e interesante de no ser porque es una mecánica bastante desaprovechada, pues los diálogos con estos personajes son muy repetitivos y no dan mucho juego.

Conclusiones
En definitiva, Folly of the Wizards es un roguelike con muchísimo potencial, con un tono humorístico que lo hace destacar frente a otros títulos más serios. Su atractivo estilo 2D invita a entrar y explorar este mundo de magos y demonios, pero ciertamente tiene varias cosas a mejorar. Con todo, es un buen juego que cumple su rato de entretenimiento y diversión, especialmente para los fans más acérrimos de los roguelike clásicos. Con este primer proyecto, UpFox Labs demuestra que tiene ideas creativas y sabe cómo darle un giro divertido al género.
- Estilo artístico 2D atractivo.
- Tono humorístico y divertido.
- Originalidad y variedad en los ataques y objetos.
- Controles toscos.
- Conversaciones con los personajes y salas repetitivas.
- Mecánicas desaprovechadas.

Que el humor nunca falte, si señor.
Buenas Raquel!
La premisa desde la que parte lamentable historia del juego ha captado mi atención, ahora bien, después de leer las cosas que generan más fricción, sumado al género, no tengo muy claro que sea un título al que le dedique un tiempo. Ahora bien, igual ver algún gameplay, por verlo en acción… el apartado artístico no me desagrada🤔
Gracias por este análisis!
Un saludo!