Once Upon A KATAMARI llega rodando a Nintendo Switch

Nuestros deseos se hicieron realidad cuando en el Nintendo Direct Partner Showcase de este verano vimos aparecer rodando al Príncipe. Con más de 20 años de recorrido a sus espaldas, venía para hacernos pasar un buen rato con el juego más extenso de su saga hasta el día de hoy.
Es posible que estéis un poco perdidos si no estáis familiarizados con la saga, ya que si bien, como he mencionado, apareció por primera vez en 2004, es la típica franquicia que es más querida en Japón que en el resto del mundo. No por ello es menos disfrutable, ya que por lo que más destaca es su sentido del humor, que viene perfectamente adaptado en su traducción al castellano.
¿De qué va Once Upon A KATAMARI?
Pero… ¿qué es un katamari? «Katamari» significa «masa» al traducirlo del japonés, y en este juego también tiene exactamente esa función: contamos con una masa redonda que al rodarla vamos pegando los pequeños objetos que están en el suelo; cada vez se hace más grande y con ella también los objetos que recogemos. Podemos empezar adheriendo una mosca y acabar con un edificio entero. Rodamos y rodamos con el objetivo de complacer al Rey del Cosmos, una especie de deidad con un gran sentido del humor y un poco arrogante, que estaba un poco aburrido una tarde y acabó con parte del universo por equivocación (lo típico, vaya). Ahora somos nosotros los encargados de
recomponer su caos yendo a la Tierra y creando de nuevo los mundos gracias a nuestros katamaris. Es decir,
todo lo que consigamos pegar en nuestra bola contribuirá a originar un nuevo planeta que antes había sido destruido.

Que nunca falte el humor
¿He dicho ya que el Rey del Cosmos es algo arrogante? Porque el principal atractivo de Katamari son las risas que nos sacarán las situaciones que se creen entre el Rey, el Príncipe y los Primos. Si no conocéis a los Primos, os voy avisando de que son unas diminutas criaturas (y no muy inteligentes) con distintas formas y nombres que podemos ir recolectando en los niveles en los que están atrapados, y posteriormente usarlos si queremos como personajes jugables.

Un gameplay satisfactorio
Además de su impecable sentido del humor, hay otro motivo de peso que hace a Katamari una experiencia obligada. Y ese motivo no es otro que la satisfacción que tendremos al estar completando niveles. Todo está pensado para que sintamos cosquillas en nuestro cerebro, desde la música y los efectos de sonido que no podrían ser más excelentes y únicos, hasta los controles, que en este caso han sido modificados para que podamos elegir la movilidad que más se adapte a nosotros.
En esta ocasión contaremos con objetos potenciadores, que le darán más vidilla a nuestra aventura. El radar nos
ayudará a guiarnos hacia determinados objetos a modo de brújula, el imán aumentará nuestro radio de captura y el cohete los propulsará, haciendo que aumente nuestra velocidad considerablemente y pudiendo, por ejemplo, superar rachas de viento contrarias.

¡Y gran rejugabilidad!
En cuanto a la duración del juego, una partida normal estaría en torno a las 10 o 12 horas. Pero ojo, Once Upon A KATAMARI está pensado cuidadosamente para que nos apetezca volver a jugar los niveles. Uno de estos incentivos son los coleccionables que se encuentran en cada uno de los mundos, ofreciendo tres coronas escondidas en cada nivel y Primos esperando a ser rescatados. En otras ocasiones, se nos presentarán niveles que solo se desbloquearán una vez que hayamos conseguido un reto específico.
No creáis tampoco que en Katamari solo debemos rodar y rodar sin sentido. Muchos niveles nos harán sudar la gota gorda con sus requisitos, que pueden consistir, por ejemplo, en adherir cierto número de unidades de un solo objeto. Es más, el juego nos ofrece un modo multijugador para retar a tus amigos y ver quién es el que mejor maneja su katamari. Hay contenido suficiente para no aburrirse.
Conclusión
En resumen, Once Upon A KATAMARI se convierte en el juego más masivo (nunca mejor dicho) de su saga y en una oportunidad maravillosa para los que nunca se hayan aventurado en esta alocada saga. Con su premisa simple, nos demuestra que a veces lo que un juego necesita es el carisma y cariño que ha entregado Bandai Namco en esta entrega.

- Posibilidad de elegir los controles que se adapten más a nosotros
- La entrega más extensa hasta la fecha
- Mundos llenos de color que van representando etapas históricas
- Diálogos que se pueden hacer repetitivos
- Al seleccionar la música de un nivel se puede hacer pesada, ya que no va cambiando de canción
- Puede abrumar a nuevos jugadores

Estupenda review!
Katamari Damacy es una saga bastante peculiar, pero también muy divertida. En mi caso empecé con el anterior, el We Love Katamari Reroll + Royal Reverie y lo disfruté un montón. Ojalá los buenos de Bandai Namco sigan apostando por IPs así de únicas.
Gracias por hacer mis sueños realidad
Me encanta el universo de Katamari. Pocas franquicias desbordan tanto carisma como esta.